jueves, 28 de febrero de 2013

Hilda Tenorio, la mujer torera




CUMPLIÓ TRES AÑOS DE ALTERNATIVA

Hilda Tenorio el día de su alternativa
A tres años de que la torera michoacana Hilda Tenorio tomara la alternativa en la Plaza México, de puño y letra nos hace un recuento de este tiempo, del antes y después para llegar a cumplir su sueño. Hilda nos abre su corazón y expresa su sentir, refiere en las líneas que no ha sido fácil, mas su espíritu indomable es más poderoso y pese a que en estos momentos se encuentra en recuperación de una de sus tantas cirugías a la que se ha sometido debido a su profesión, solo espera el día en que vuelva a calzar el terno de luces y hacer lo que Dios le dio como don: torear.

Ejemplo ha sido esta jovencita que a muchos toreros incluso les ha demostrado que es arrimarse y correr la mano; vergüenza torera la tiene como la de cualquier varón, deseos de ser figura como cualquier torero, pero carácter, entrega y deseos, como pocos.

A CORAZÓN ABIERTO

"Hoy, en mi tercer aniversario de haber tomado la alternativa como matadora de toros y encontrándome en 'el hule', debido a un percance en el ejercicio de mi profesión, me pongo a plantear diversos sentimientos que me inundan en estos días", indicó la torera michoacana en una carta escrita al escriba.

"Lo primero que me viene a la mente es mi primera clase de toreo, la primera vez que tomé un capote en mis manos y el maestro Rutilio Morales comenzó a enseñarme la verónica, en esos momentos en mi mente además del deseo de torear, tenía una meta planteada fijamente: tomar la alternativa", apuntó.

Señala Hilda que fueron varios años de mucha intensidad, compaginando el estudio académico con sus entrenamientos taurinos, "además de muchos viajes siempre al lado de las personas que solo Dios puede apartar de mi lado: mis padres. También fueron años de muchas lesiones, mucho entrenamiento, sudor, cansancio, sangre regada, lagrimas, pero también infinidad de satisfacciones, la principal: estar haciendo lo que más quiero en la vida que es torear".

La michoacana apunta que meses antes de tomar la alternativa sobraban los comentarios antagónicos a su deseo de vida, "así, en mi propia familia, un tío esbozaba a mi padre que ya me retirara de los toros, que nunca haría nada en esto pues ya llevaba varias lesiones. Mi padre, inteligentemente, me lo comentó hasta después de que tomé la alternativa. Una compañera de profesión retirada me mandó decir que me quitara de esto, pues solo se me estaba yendo la vida en los toros; mi respuesta fue tajante: ¿se me está yendo la vida en los toros? ¡Caray, si realmente estoy viviendo mi vida en los toros!".

Más tarde Tenorio tomó su alternativa, "todo era jolgorio y felicidad, pero principalmente para mí, era un triunfo a la vida, llegar a una meta que me planteé desde niña, el tener una ilusión y no soltarla aunque muchos te digan que no puedes".

Hilda Tenorio tomó su alternativa en la Plaza México, llevando de padrino a Manolo Mejía y de testigo Ruiz Manuel, un 27 de febrero.

"En este tiempo ha habido infinidad de satisfacciones y vivencias que no cambio por nada y doy gracias a Dios porque me ha permitido ser torera. Hoy me encuentro en 'el hule' por una lesión, ruptura del tendón de Aquiles del tobillo izquierdo. Los médicos me han dicho que le exijo mucho a mi cuerpo, que entreno demasiado y que por eso ha sucedido esta lesión; mi cuerpo no dio para más. Tenía que ser mujer, tenía que ser frágil y sutil, pero también tenía que tener un corazón que supera cualquier lesión y una afición que es más grande que cualquier obstáculo, por eso hoy solo pienso en recuperarme, y volver a mi vida, volver a torear", concluyó. (MAG)

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